Futuros campeones son bretones criados y seleccionados con muchísima ilusión, pues desde que haces la cubrición hasta que el ejemplar demuestra que puede valer para competir, hay un largo y costoso camino, en el que una sola equivocación, en cualquiera de sus etapas, puede truncar tus expectativas en dicho animal.
Este camino, por largo y costoso, no es recorrido por todos los criadores. Yo considero que es indispensable tener campeones de trabajo y belleza, pues la única manera de demostrar que crías excelentes bretones.