Desde esta Web pretendo mostrar el maravilloso mundo de la cría y preparación del epagneul bretón para la caza y la competición. Así como darles a conocer mi pasión: mi Afijo.
Espero que sea de su agrado esta visita y que no duden en ponerse en contacto conmigo para lo que gusten.
Historia del Afijo
El afijo lo obtengo en el año 1995 después de tener y criar algunos años antes otras razas, sobre todo braco alemán.
Cuando llega a mis manos Quovadis cambian mis perspectivas limitadas hasta entonces sobre perros de muestra, abriéndome a un nuevo mundo; principalmente el de la competición, debido a las cualidades excepcionales que encontré en dicho ejemplar
Mis gustos
Considero que, para un cazador normal, criar un perro inteligente, intuitivo, afable y dócil, con un fácil manejo y mucha pasión, pero a la vez bello y armonioso en el campo, no es para nada una meta sencilla, mas bien de muy elevada dificultad, aunque tampoco creo que sea algo completamente imposible.
Para mi un buen pedigrí, unido a unos padres excepcionales, ya es un 50% de un buen perro, siendo el otro 50% nuestro trabajo para con él y la caza que le demos.
No es lo mismo un perro del que se dice pertenece a la línea de "..." que un perro que es hijo de "..." y de "...".
Historial de Cría
Partiendo de la base de que no existen perros perfectos, siempre hago mis cruces soñando con eliminas los máximos defectos y con obtener en los cachorros las máximas virtudes
Mi idea de lo que tiene que ser un buen bretón es que, ante todo, tiene que ser un buen cazador, tenaz y duro, acompañado de un buen potencial de cualidades genéticas y adquiridas
Buscando esos perros he conseguido hasta 7 trialers de primavera con perdiz salvaje, y algunos mas compitiendo en otras modalidades, como San Humberto.
También he intentado recuperar algunos ejemplares que posiblemente habrían llegado a ser campeones de trabajo, pero sus dueños prefirieron adiestrarlos para la caza.
Aparte de las tres o cuatro camadas que hago al año buscando perros de caza, hago alguna buscando perros de competición. Pues aparte de gustarme, considero que un buen afijo lo tiene que demostrar, y no hay otra manera de demostrarlo que criando perros excepcionales , tanto en belleza como en trabajo, a los que llamamos perros CH; que tanto esfuerzo, dinero y suerte nos cuesta conseguir.
Por no disponer de todo el tiempo necesario a mis perros de caza los adiestra Celestino Muñoz, profesor de una escuela de adiestramiento de Bruselas, que pasa varios meses al año en España; mientras que a mis perros de competición los conduce Manolo Blanco.